Dicen por ahí que al puro estilo de ‘Gordolfo Gelatino y Doña Naborita’, se le vio a cierto líder parlamentario, apapachando a sus chamacos…
Resulta que hace un par de semanas, el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal citó a su equipo más compacto para una comilona en el restaurante Cuchilleros de la alcaldía Cuauhtémoc.
Nos cuentan Off The Record, que harto de fingir ser el más claudista de los claudistas, el director general de Vinculación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Néstor Núñez, decidió abrir sus cartas de cara a la elección del 2027.
Y es que tras “su rompimiento con Monreal”, previo al 2024, Núñez le juró amor eterno a la hoy presidenta Claudia Sheinbaum y hasta se decía uno de los principales operadores de su campaña presidencial.
Pero, tras decretarse su triunfo, a los oídos de Sheinbaum llegaron detalles de una reunión que el ex alcalde de Cuauhtémoc sostuvo con Monreal Avila en Zacatecas; eso lo relegó del equipo presidencial.
Desde entonces — y lejos de ser premiado con su cargo en la SICT—, lo han traído como si fuera cenicienta después de que su carroza se convirtió en calabaza.
Por eso, dicen los que saben, que en la reunión de Cuchilleros decidió, con la bendición de Ricardo Monreal, competir por la alcaldía Cuauhtémoc en la elección del 2027, de la mano del famoso Chava-Chava.

Este último personaje, fue otro de los principales operadores de Monreal, quien también ‘se había separado’ de él; hasta hace poco tenía acercamientos con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch…
De esta forma, dicen los que saben, el coordinador morenista, se prepara para recuperar sus canicas en los próximos comicios. ¿Será?