La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje de respaldo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y advirtió que México no puede permitir que acusaciones sin pruebas definan el rumbo político del país.
Durante un acto público en el Monumento a la Revolución, la mandataria se refirió a las presiones provenientes de sectores políticos de Estados Unidos que han impulsado señalamientos contra Rocha Moya por presuntos vínculos con el narcotráfico.
“Vienen por unos, luego por otros; eso no lo podemos permitir”, afirmó Sheinbaum ante cientos de simpatizantes, en una frase que rápidamente se convirtió en el eje central de su mensaje.

La presidenta sostuvo que cualquier acusación debe estar respaldada por pruebas y procedimientos legales, al tiempo que rechazó lo que calificó como intentos de influir en la vida pública mexicana desde el extranjero.
Sheinbaum señaló que el debate va más allá de una sola persona y planteó que está en juego el respeto a la soberanía nacional y a las instituciones mexicanas. En ese contexto, defendió que las investigaciones deben realizarse con base en evidencias y no mediante campañas mediáticas o presiones políticas.
El mensaje presidencial se produjo luego de que autoridades estadounidenses intensificaran los señalamientos contra Rocha Moya, situación que ha generado tensiones diplomáticas y un amplio debate político en México.
Ante sus simpatizantes, la mandataria insistió en que la relación bilateral con Estados Unidos debe construirse sobre el respeto mutuo y la cooperación, pero sin aceptar injerencias en decisiones que corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas.
La intervención de Sheinbaum fue interpretada por integrantes de Morena como una defensa de la soberanía nacional y un cierre de filas frente a actores externos que buscan influir en el escenario político rumbo a las elecciones de 2027.
Con la frase “vienen por unos, luego por otros”, la presidenta buscó enviar una señal de unidad dentro de su movimiento y reforzar la postura de que ninguna acusación debe sustituir al debido proceso ni a la presentación de pruebas.