Las tensiones entre México y Estados Unidos escalaron este martes luego de que el diario estadounidense Los Angeles Times revelara que autoridades norteamericanas investigan a los gobernadores morenistas Alfonso Durazo y Américo Villarreal Anaya por presuntos nexos con actividades del crimen organizado.
De acuerdo con la publicación retomada por diversos medios nacionales, el mandatario de Sonora sería señalado por supuestas investigaciones relacionadas con grupos criminales, mientras que el gobernador de Tamaulipas estaría bajo la lupa por presuntos vínculos con redes de huachicol. El reportaje también sostiene que ambos habrían enfrentado restricciones migratorias por parte de Washington.

La revelación detonó una fuerte reacción política en México. Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que serán los propios gobernadores quienes deberán aclarar la situación, aunque cuestionó la intención de hacer pública la información y de presuntamente retirar visas sin una explicación oficial.
En paralelo, los gobiernos de Sonora y Tamaulipas rechazaron categóricamente los señalamientos y calificaron la versión como falsa y carente de sustento oficial. Voceros de ambas administraciones insistieron en que no existe ninguna notificación formal de investigaciones abiertas en Estados Unidos.
El caso se suma a la creciente presión de Washington sobre actores políticos mexicanos en medio del endurecimiento de la estrategia estadounidense contra los cárteles y las redes de tráfico ilegal, un tema que ya provocó fricciones diplomáticas entre ambos países en los últimos meses.