Desde el penal de máxima seguridad de Florence, el ‘alcatraz de las Montañas Rocosas’, en Colorado, Estados Unidos, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán acusó que sufre “una discriminación muy grande y una violación a los derechos humanos”.
Con su puño y letra escribió una carta al juez Brian Cogan quien le impuso la cadena perpetua en 2019, para que revise su caso. Su defensora, Mariel Colón, lo visitó el pasado 20 de junio para entregarle unos documentos, sin embargo, no se los entregaron porque estaban en español.
“Señor juez, aquí en la cárcel saben que no sé inglés”, escribió el capo sinaloense, quien reveló que en prisión trata de darle seguimiento a los avances de su caso, con ayuda de un diccionario.
Además pide su liberación bajo el argumento de que su sentencia se impuso violando la Constitución o las leyes del país norteamericano: “Todo es a conciencia y de mala fe contra mí persona”.
Guzmán Loera exige la intervención de Cogan para evitar la retención de los documentos y se queja de recibir “un trato cruel e injusto”, desde su extradición desde México en enero de 2017.