Una joven terminó en prisión, tras cancelar su boda, la cual se trataba de un matrimonio pactado, debido a los ‘usos y costumbres’.
La chica de apenas 19 años también fue acreedora a una multa de 50 mil pesos, por romper el trato que las familias habían hecho.
El increíble caso ocurrió durante el fin de semana en la localidad de Santo Domingo, en Atlapexco, en el estado de Hidalgo.
De acuerdo con la información, la fiesta entre Adriana ‘N’ y Antonio ‘N’ se llevaría a cabo el sábado 19 de agosto. Sin embargo, minutos antes de la ceremonia religiosa, el novio y su familia acudieron a la casa de la mujer, donde se desató una pelea entre ambos prometidos.
Lo anterior derivó en que ella rompiera el compromiso y anunciara que ya no se casaría, por lo que, el hombre y sus parientes acudieron ante las autoridades comunales para denunciar el incumplimiento de este pacto, el cual les iba a afectar socialmente.
Por ello, la chica fue arrestada de inmediato bajo el argumento de sus usos y costumbres, para trasladarla a la prisión, donde la retuvieron para que cambiara de opinión y aceptara casarse, o de lo contrarío debería pagar 50 mil pesos “por los daños que había generado a Antonio y sus padres”.
No obstante, la Secretaría de Seguridad Pública Atlapexco se enteró de la situación y mandó a agentes hasta la cárcel comunitaria de Santo Tomás, para explicarle a la policía comunitaria que estaban cometiendo varios delitos por los cuales ellos podrían ir a prisión.
Tras entablar un diálogo con los pobladores que se mostraban renuentes a liberar a la joven, mismos que alegaban que era una tradición, durante la madrugada del lunes 21 finalmente lograron rescatarla y trasladarla a un refugio, donde se le proporcionará atención psicológica y ayuda legal.