Dicen por ahí que la felicidad de ‘los duros’, tras la unción de Clara Brugada como la virtual candidata a la CDMX por Morena, les duró “lo que al triste la alegría”.
Y es que el paso obligado de formar un bloque en el que ella y su principal operador, Francisco Chíguil defendieran las candidaturas de quienes la respaldaron para ganarle a Omar García Harfuch, nomas, no llega.
Nos cuentan Off The Récord, que los duros, o sea, los líderes territoriales del movimiento ya están más que desesperados de ver a Clara placearse y sonreír por todos lados mientras la dirigencia nacional y local de Morena les impone candidatos que no tienen presencia territorial ¡Ups!
No queremos echarle limón a la herida, pero la corcholata capitana lleva más de un mes recorriendo la ciudad y sin hacer un pronunciamiento en favor de los que la apoyaron. Tanto, que ni en la mesa de negociaciones de la CDMX está. ¡Chaleee!
Por eso, los duros de cada alcaldía comienzan a fraguar un bloque para defenderse entre sí, pues la estrategia de desactivarlos uno a uno con albazos en fechas navideñas es la crónica de una muerte anunciada, que ya se saben de memoria ¡zas!
Dicen los que saben que en los próximos días será necesario buscar a Clara para hacerle ver su erro de dejarlos solos, salvo que ella no los reciba por su apretada agenda y quede claro, que lo único que importaba era conseguir su candidatura y no las de todos aquellos que se juegan su capital en ella ¿será capaz o simplemente es otra de sus utopías?
