¡Lo que faltaba!…
Después de la desastrosa operación de Morena para elegir a sus candidatos a alcaldes, los líderes territoriales acusan a su dirigencia de ¡racista!
Y es que desde hace un par de semanas, todos aquellos que eran favoritos en las encuestas se han visto sorprendidos —uno a uno— por la decisión de su dirigencia nacional de reelegarlos de la contienda electoral.
Dicen los que saben, que entre los dirigentes de cada demarcación hace miles de análisis para entender el por qué sus dirigentes nacionales, Mario Delgado y Citlali Hernández, están optando por “figuras nuevas” que nadie conoce, no tienen presencia territorial ni ideología de izquierda.
Nos cuentan Off the Récord, que las únicas virtudes que encuentran, es que se está optando por personajes “bonitos y muy fifís”, por encima de los gorditos, morenitos y chaparritos que conocen al dedillo cada demarcación. ¡Ups!
Esto, como si se tratase de una estrategia morenista de poner bajo la cama a sus verdaderos dirigentes y disfrazarse de los clásicos panistas que tanto han criticado. Todo con tal de conseguir votos en la capital del país.
En su cuenta, ejemplos sobran: Miguel Torruco Garza y Javier López Casarín (ya ungidos); Alejandro Encinas Jr., Pedro Haces Jr. Hanna de Lamadrid, Alejandra Frausto y Gaby Jiménez, hasta ahora como los aspirantes más serios.
Lo peor, es que entre los pasillos de la dirigencia morenista más de uno ha escuchado decir que la mayoría de los líderes territoriales no tiene “presencia” (o sea imagen) para disputar una elección. ¿La duda es si realmente será racismo o sólo cobro de facturas contra los duros? ¡Zas!