Ulises Lara López sigue en el ‘ojo del huracán’, debido al tema de que no cumplia con los requisitos necesarios para quedar al frente de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), razón por la que se descubrió quién es el dueño de la universidad que le otorgó el título de abogado, lo que causó aún más cuestionamientos hacia el nuevo fiscal.
Resulta que el propietario del Centro Universitario Cúspide de México, es un ex trabajador del jefe de Gobierno capitalino, Martí Batres, quien le facilitó el trámite de titulación de licenciado en derecho.
Se trata de Fernando Horacio Cordero, ex chofer de Batres Guadarrama de 2003 a 2005, mismo que registró este plantel ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), junto con su socio Fabrizio Peralta Pérez, quien funge como director del mismo.
Esta escuela fundada en los últimos meses de 2016 se ubica en Avenida 5 de Mayo #122, en el Barrio San Ignacio de la alcaldía Iztapalapa, donde se ofrece una variedad de carreras, incluida la de derecho por una pequeña mensualidad.

Dicha información supone que esta relación del dueño de la universidad con Martí Batres, quien a su vez tiene una cercana amistad con Ulises Lara fue lo que ayudó que este último consiguiera su cédula profesional como abogado de un día para otro.
Lo anterior, ya que como se había informado, el nuevo fiscal capitalino hasta el 9 de enero no contaba con este título, lo cual es un requisito para que pudiera suplir a Ernestina Godoy frente a la FGJCDMX. Sin embargo, el 10 de enero, cuando Lara López asumió el nuevo cargo ‘mágicamente’ ya contaba con este en el Registro Nacional de Profesiones.
Además de todo lo anterior, en redes sociales se difundió que “Fernando Horacio Cordero Durán fue funcionario de la DGCP ASYC del Gobierno de la CDMX de 2014 a 2018, mientras Ulises Lara trabajaba como director del IEMS”, datos que están disponibles en la Plataforma Nacional de Transparencia para toda la ciudadanía.