La candidata del partido oficialista a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, arrancó fomalmente su campaña en el Auditorio Nacional semi-vacío.
Y es que contrario al número de simpatizantes que movilizó Morena en el Zócalo capitalino, para el inicio de campaña de Claudia Sheinbaum (350 mil), al Auditorio llevaron apenas 5 mil militantes para apoyar a Clara.
Para rematar y después del desplante que le hizo la candidata presidencial en el Zócalo, al manotearla y negarle un beso en la mejilla el pasado 1 de marzo, el recinto de Reforma tuvo que cubrir las butacas vacías con las cortinas rojas del mismo inmueble.
Por si fuera poco, la transmisión en vivo se estuvo cayendo, complicando más que el mensaje llegara a los simpatizantes de Morena que no acudieron al evento.
Contrario a los planteamientos del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, la ex alcaldesa de Iztapalapa prometió una mejor ciudad para los chilangos aspiracionistas.
Ahí estuvieron presentes los candidatos al Senado de la República, Ernestina Godoy y el ex jefe de la policía de la CDMX, Omar García Harfuch.
Pero, de acuerdo con los líderes territoriales del artido guida, el desangelado evento estuvo planeado así, “con poca gente”, segú justificaron aquellos que todavía impulsan la candidatura de Brugada Molina, quien por cierto comienza su campaña en empate técnico con el candidato del Frente Amplio por México (FAM), Santiago Taboada.