Dicen por ahí que solo por encima del presidente Andrés Manuel López Obrador y su sucesora Claudia Sheinbaum, se encuentra el inigualable y carismático ex alcalde de Xochimilco, ¡José Carlos Acosta! Pfffff
No se rían, que no importa si ustedes lo creen, lo importante es que él así se asume mientras pregona por toda la zona chinampera que gracias a “su trabajo”, el pueblo de Xochimilco sigue siendo territorio morenista.
Tan así, que sin recato alguno, AJOLOMAN anda grita a los cuatro vientos que él será el verdadero alcalde, el que decida quién sí y quién no puede pisar la demarcación en los próximos tres años de Gobierno.
Nos cuentan Off The Récord, que además de asegurar que más del 50 por ciento de la alcaldía será impuesta por él, José Carlos instruyó a la Dirección General de Administración de Xochimilco gastarse y comprometer hasta el último peso del presupuesto de este año en cualquier proyecto intrascendente.
Esto, con tal de disminuir el margen de acción de la próxima alcaldesa de Xochimilco, Circe Camacho, obviamente, para meterla en crisis y evitar que la demarcación salga del hoyo en el que metió a sus habitantes desde hace seis años. ¡Plop!
Dicen los que saben, que en el PT hay acuerdo para no generar ruido entre la alianza con Morena, pero que realmente esa alcaldía está a 3 de volverse inoperante.
Así que si entre la jefa de Gobierno electa Clara Brugada y Claudia Sheinbaum no le ponen un freno a Acosta, en 3 años estarán otra vez con un alto riesgo de perder uno de sus bastiones más sólidos, mientras el cacicazgo de Acosta se perpetua por los siglos de los siglos.