A pesar de que México pudiera parecer un mercado atractivo para la construcción de automóviles eléctricos, la empresa china BYD se sumó a Tesla para pausar la construcción de su planta en tierra azteca.
La corporación asiática tenía previsto tener una estrecha relación comercial; sin embargo, frenó su interés por construir su planta y esperará hasta después de noviembre, cuando se defina al próximo presidente de Estados Unidos.
De acuerdo con Bloomberg, el objetivo de BYD era localizar su planta al centro del país, por lo que sonaban estados como Guadalajara, Puebla, Hidalgo y la Ciudad de México.
La construcción de su planta dependerá de los resultados de los comicios del próximo 5 de noviembre, ya que se sabrá si gana el republicano Donald Trump o la demócrata, Kamala Harris.
La decisión se da luego de que el multimillonario, Elon Musk, decidiera detener la construcción de la Gigafactory, la cual estaría ubicada en el estado de Nuevo León.
Para esta planta, se tenía previsto una inversión de 10 mil millones de dólares, la cual estaría repartida en varias fases y que repercutirá en la economía estatal y nacional.