Un devastador terremoto magnitud 7.7 sacudió este viernes a Birmania y Tailandia con un saldo de cientos de muertos y heridos, balance que no se ha logrado gijar debido a las decenas de personas que quedaron atrapadas por derrumbes de edificios y obras en construcción.
El sismo ocurrió a las 12:50 horas locales (06:20 GMT) y su epicentro se localizó a 16 kilómetros de la ciudad de Sagaing, en Birmania. Asimismo, tuvo una profundidad de 10 kilómetros, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Al fuerte temblor le precedió una réplica de magnitud 6.4, la cual terminó por fracturar carreteras, y generando por profundas grietas en edificios, algunos de los cuales ya no resistieron la segunda embestida, por lo que terminaron colapsando.
El nivel de devastación obligó a la junta militar que gobierna el país a lanzar un inusual pedido de ayuda internacional y a declarar el estado de emergencia en seis regiones.
Para las 10:00 horas locales de este sábado 29 de marzo, las autoridades de Birmania reportaron un nuevo balance que detalla 694 muertos y mil 670 heridos. No obstante, la junta militar precisó que la cifra aún puede aumentar en el transcurso de las siguientes horas.