La seguridad de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, se ha reforzado en los últimos dos días, luego del asesinato de dos de sus colaboradores más cercanos: Ximena Guzmán, secretaria particular, y José Muñoz, asesor.
Aunque la mandataria capitalina afirmó en entrevista que ella no ha recibido ninguna amenaza, ni tampoco nadie cercano a su equipo, las medidas de protección en torno a los sitios que visita o que hará acto de presencia son más notorios.
Sin embargo, este día que acudió a la colonia Buenos Aires, en la alcaldía Cuauhtémoc, en donde encabezó la presentación de las “Casas de las 3R del Cuidado”: Reconocer, Reorganizar y Redistribuir, fue notoria la presencia de policías vestidos de civil.
De igual manera, aumentaron el personal de ayudantía e incluso se instalaron filtros de revisión y se contó con la presencia de una ambulancia.
Como parte de las acciones de seguridad y logística -nuevas y complementarias que realizó el equipo de Brugada Molina- destacaron la revisión de bolsas y mochilas, y que al llegar la mandataria se cerraron los accesos y se restringió el ingreso y salida de personas.
Con información e imágenes del periodista David Santiago.