La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) finalizó con el caso del supuesto robo de un par de recién nacidos en un hospital privado, donde se concluyó que los médicos engañaron a la supuesta madre haciéndole creer que estaba embarazada.
Tras la investigación, declaraciones y estudios clínicos, las autoridades descubrieron que el matrimonio recibió un falso diagnóstico, por parte de dos doctoras de dicho nosocomio, todo, aparentemente para sacarles dinero.
Cabe recordar que el caso ocurrió en el Hospital Génesis XXI, ubicado en la calle de Horacio Ruiz, colonia Aviación en la alcaldía Venustiano Carranza, el cual salió a la luz el lunes 11 de septiembre. Sin embargo, todo comenzó el viernes 8, cuando la pareja acudió a una cita médica donde se atendió durante todo su ´embarazo´.
En ese momento, las doctoras que atendieron a Liliana y a su esposo les indicaron que estaba en su semana 37 de gestación, razón por la cual tenían que someterla a una cesárea para que diera a luz.
Con toda la ilusión, la mujer ingresó al quirófano de dicho hospital, pero al despertar de la anestesia, las especialistas les informaron que no había mellizos, lo cual desconcertó a la pareja, quienes creyeron que les habían robado a sus bebés, pues les aseguraban que sólo eran tumores.
Es importante mencionar que el matrimonio acudió a ese nosocomio desde enero, donde les realizaron exámenes médicos en los que se confirmaba el supuesto embarazo, en la cual incluso les indicaron que no acudiera a ningún otro lugar a atenderse, pero aparentemente todo era parte de un plan para sacarles todo el dinero posible, cantidad que sumó al menos 35 mil pesos.
Durante los nueve meses, la pareja acudió constantemente a sus consultas, donde le practicaban ultrasonidos, en los cuales les mostraban a sus mellizos y hasta les decían cuánto pesaban.
No obstante, tras finalizar el supuesto embarazo, la verdad se descubrió y con todos los exámenes clínicos a los que la fiscalía sometió a Liliana comprobó que a pesar de que si tenía una herida por un proceso quirúrgico, no fue por una cesárea, sino por una laparotomía.
Ahora, el hospital se encuentra clausurado y los médicos bajo investigación por el delito del que resulten responsables con la conclusión del caso.
