Dicen por ahí que en el reino del señor, como en la vida misma, la regla de oro es ser frío o caliento, pero jamás: ¡tibio!
Y eso es lo que no entendieron los fugaces dirigentes del PRI capitalino, Israel Betanzos y Tonatiuh González, durante las ‘vacaciones’ obligatorias de su líder Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre (o sea, en la cárcel), pues durante los últimos cinco años se les ha visto salir corriendo de las reuniones del Frente Amplio para meterse a las oficinas de… ¡Los morenos!

Por esa razón, ‘Alito’ Moreno, su dirigente nacional, acordó con Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre ayudarlo a salir de prisión y operar este proceso electoral vía Rodrigo Fuentes, designado como delegado estatal en la CDMX y así impedir que el barco priista se entregara las fauces morenistas.
Y es que bastó con que la UIF congelara las cuentas de los ahora llamados “Caquitos” (Tona y Betanzos) para que estos aflojaran el cuerpo y comprometieran todo el respaldo tricolor para el partido en el poder sin tomar en cuenta a Gutiérrez de la Torre, que había quedado a su suerte tras las rejas.
Por eso los morenos y hasta Adrián Rubalcaba aseguraban que podían imponer cualquier condición en el Congreso capitalino sin el mayor obstáculo, hasta que Cuauhtémoc Gutiérrez ganó un amparo que lo tiene con un pie fuera de prisión y que invariablemente lo dejaran libre para entrar de lleno al proceso electoral. ¡Zas!
Si alguien tiene duda de la razón por la cual no doblaron a los priistas para ratificar a la fiscal Ernestina Godoy ni amenizando a Israel y Tonatiuh con meterlos a la cárcel, es porque ya todos saben que este par está completamente aislado de la toma de decisiones tricolores.
Es así como nos cuentan Off The Record, que la dupla Alito y Gutiérrez de la Torre funcionó y dio resultados en todos los frentes del Frente, y que el siguiente paso es dejar fuera de las candidaturas del PRI a los ‘Caquitos’, que de ser “importantes” aliados de los morenos, pasaron a ser nuevamente perseguidos por ineficaces para la fiscalía y los apestados del frente ¡Plop!