El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó este miércoles que una corte federal en el Distrito Sur de Nueva York presentó cargos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos, por su presunta participación en una red de narcotráfico vinculada al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, entre ellas la Fiscalía federal y la Administración para el Control de Drogas (DEA), los acusados habrían conspirado con líderes de dicha organización criminal para facilitar el tráfico de grandes cantidades de drogas hacia Estados Unidos.
La acusación incluye delitos relacionados con narcotráfico y armas, y señala que la presunta colaboración implicaba intercambios de sobornos y apoyo político a cambio de protección y facilidades para las operaciones ilícitas.

Entre los señalados también se encuentra el senador de Morena, Enrique Inzunza, así como funcionarios del gobierno estatal de Sinaloa, lo que amplía el alcance del caso hacia distintas esferas del poder público.
La investigación, encabezada por autoridades federales en Nueva York, forma parte de una estrategia más amplia del gobierno estadounidense para perseguir redes de narcotráfico que operan de manera transnacional y que, según las acusaciones, habrían contado con respaldo institucional para sus actividades.
Este caso se da en un contexto de creciente tensión entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al crimen organizado, donde recientemente se habían anticipado posibles acciones legales y sanciones contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el narcotráfico.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han detallado una postura oficial sobre el contenido de la acusación presentada en Estados Unidos. El caso continúa en desarrollo.