El Gobierno de la Ciudad de México clausuró la obra por la cual un convoy del Metro terminó ‘bañado’ en cemento, la tarde del jueves 14 de marzo.
La construcción se llevaba a cabo en un predio ubicado en División del Norte 2338, justo arriba del túnel de la Línea 12 del Sistema de Trascporte Colectivo (STC), el cual fue perforado, provocando que el material cayera sobre un tren que llegaba a la estación Parque de los Venados.
Tras viralizarse el incidente que además de afectar las vías, el convoy y a muchos usuarios, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres, así como el director del Metro, Guillermo Calderón, se libraron de toda responsabilidad y culparon directamente al Gobierno local de Benito Juárez.
“El hecho es totalmente ajeno al Metro, no es ninguna falla del transporte, se trata de una obra autorizada por la alcaldía Benito Juárez, es una obra que se autorizó encima del túnel por el que pasan los trenes del Metro, esto es efecto de la corrupción inmobiliaria”, dijo Batres en conferencia de prensa.
No obstante, la alcaldía mostró pruebas de que desde la administración de la CDMX se autorizó dicha obra, la cual se trata del Residencial Novus, para la cual los empleados llevaban a cabo la excavación de un túnel de 11.25 metros que terminó derramando cemento en la interestación Eje Central-Parque de los Venados.
De acuerdo con el Gobierno de Benito Juárez, la misma
la Secretaría de Desarrollo
Urbano y Vivienda (Seduvi) fue quien autorizó el edificio, para el cual cambiaron el uso de suelo de 3 a 6 niveles, como se lee en el Certificado Único de Zonificación.

Esta modificación provocó la filtración en el túnel de la Línea 12 del Metro, ya que ese aumento requiere que los cimientos de la obra tengan que ser más profundos por seguridad.
Finalmente, el Gobierno capitalino informó que personal de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del Gobierno (SGRyPC) clausuró la obra.