Dicen por ahí que el refrán que reza: “del plato a la boca se cae la sopa”, es el que hoy tiene completamente aturdido al aún alcalde de Cuajimalpa, Adrián Rubalcava.
Y es que su salto a Movimiento Regeneración Nacional se dio fuera de tiempo, tanto, que está a punto de perder la demarcación territorial ¡en la mesa!, o sea, sin siquiera llegar a las urnas.
Nos cuenta Off the Récord, que desde Palacio Nacional salió la instrucción de vetar a Adrián y sus muchachos de la candidatura a la alcaldía Cuajimalpa, debido a su “inestabilidad política” ¡ups!
Es decir que lejos de que él sacara de la esquizofrenia política a su romance fallido, Sandra Cuevas, en la cúpula morenista ya lo ven como a ella y por ende temen que una vez ganando la elección anuncie su regreso al Frente.
El próximo sábado será clave, pues en el evento de la corcholata presidencial en Cuajimalpa, Rubalcava pretende ser ungido como el único dirigente de la demarcación y tener a su lado a sus dos gallos para alcalde: Gustavo Mendoza (quien encabezaba marchas a favor del INE y contra Morena) y Carlos Madrazo, exdirigente del PVEM en la ciudad.
Ahí veremos si le mantienen lo prometido, aun cuando ya no vale lo que decía y está por crear un grupo dentro de los morenistas (lo cual está prohibido por la cúpula) o si ungen a Roberto Candia, quien se ha convertido en uno de los cercanos al proyecto de Sheinbaum.