A unos días de que arranquen las campañas electorales para definir quién gobernará la Ciudad de México, el partido en el poder —Movimiento Regeneración Nacional— está seriamente fracturado.
Esto, como consecuencia de la designación de Clara Brugada como la abanderada de Morena al Gobierno de la CDMX, quien se impuso a Omar García Harfuch, aspirante oficial de la corcholata presidencial Claudia Sheinbaum.
Y es que tras el descalabro del ex jefe de la policía capitalina ante el llamado bloque de los “duros” —donde se aglutinan los grupos territoriales de la capital del país—, los fieles a la candidata presidencial le cobraron la factura a quienes se decantaron a favor de la ex alcaldesa de Iztapalapa.

En la ciudad, hay al menos 9 alcaldías donde la presencia territorial de los duros se concentra y de las 16 demarcaciones de la Ciudad de México solo les otorgaron una candidatura de peso: la de Nancy Núñez. Por los “duros”, en Álvaro Obregón está Valentina Batres; en Azcapotzalco, Nancy Núñez; en GAM, el grupo de Francisco Chíguil; en Coyoacán, Gerardo Villanueva; en Cuauhtémoc, Dolores Padierna; en Iztacalco, Armando Quintero; en Iztapalapa, Martha Ávila y los claristas de cepa; en Miguel Hidalgo, Martín Padilla y en Xochimilco, el grupo de José Carlos Acosta.
De acuerdo con los líderes territoriales, se trata de un castigo contra todos aquellos que no cerraron filas para que García Harfuch fuera el abanderado de Morena a la gubernatura de la CDMX, lo que ocasionó que Clara Brugada se quedara con esa candidatura aún en contra de los deseos de Claudia Sheinbaum.
Tan así, que las designaciones que se instruyeron a la dirigencia local de Morena fueron las de ungir como candidatos a los que fueron fieles y disciplinados a los deseos de la candidata presidencial, quien en todo momento se decantó por Harfuch. En Álvaro Obregón, la propuesta fue Javier López Casarín, cercano al proyecto de nación de Sheinbaum; Benito Juárez fue para Leticia Varela, cercana a Harfuch y Claudia.
En Cuauhtémoc, se la concedieron a Ricardo Monreal tras legitimar a Claudia sobre las aspiraciones de Marcelo Ebrard y ser el más claudista de los Claudistas. En Coyoacán, la relación de Hannah de Lamadrid es con la ex jefa de Gobierno; Cuajimalpa fue designada para Adrián Rubalcava, que se sumó a su proyecto y separándose del Frente.
En GAM, Janecarlo fue uno de sus principales operadores en la precampaña de Coahuila, mientras Chíguil estaba cerrando filas con Clara Brugada; Iztacalco fue arrebatada de las manos de Armando Quintero para entregarle la candidatura a Lourdes Paz, cercana a la candidata presidencial.
En Iztapalapa, el argumento fue que Clara no podía quedarse con la alcaldía y la jefatura de Gobierno, por lo que se la dio a Aleida Alavez, que lleva rato trabajando para Claudia; Miguel Hidalgo fue para Miguel Torruco Jr., que es hijo del secretario de Turismo y amigo de la Sheinbaum.
La Magdalena Contreras fue para Fernando Mercado, uno de los principales operadores de la ex jefa de Gobierno; Octavio Rivero, por la misma razón que el antes mencionado, se quedó con la candidatura de Milpa Alta.
Tláhuac, fue para Berenice Hernández, sobrina de uno de los hombres más cercanos a Claudia: Rigoberto Salgado; Tlalpan para Gabriela Osorio, que lleva rato coordinándose con la ahora candidata presidencial.
Xochimilco se la arrebataron a Carlos Acosta y se la dieron al PT y Circe Camacho, Que son parte fundamental del proyecto de Sheinbaum y Venustiano Carranza, quedó en las manos de Julio César Moreno y su actual alcaldesa, Evelyn Parra por su disposición a apoyar incondicionalmente a la abanderada presidencial. Mientras que Nancy Núñez, la única de los “duros” que logró colocarse a las candidaturas premium —quedándose con la de Azcapotzalco—, fue porque la única contrincante, Gaby Jiménez, estaba acusada de actos de corrupción.
Por ello, y porque Clara Brugada ha perdido toda interlocución con Claudia según sus cercanos, se avisará una elección dividida dentro de Morena, donde las venganzas aún no terminan.
