Es increíble que a un año de la entrada en vigor de la ‘Ley 3 de 3’, algunos políticos con mucha facilidad puedan evadir este estatuto, el cual prohíbe ocupar cargos de representación popular o ser funcionarios con antecedentes de violencia familiar, así como por incumplir en el pago de pensiones alimentarias.
Tal es el caso del Senador César Cravioto, quien jamás ha dejado de gozar de sus privilegios que le dan los cargos públicos, además de aumentar sus aspiraciones al pretender gobernar la alcaldía Gustavo A. Madero, a pesar de que desde el 2009 dejó de proveer económicamente a sus hijos.
El vocero de Clara Brugada es uno de los precandidatos a esta demarcación, el cual al saber que puede evadir las leyes ya comenzó su precampaña para ser el abanderado de Morena para este territorio en las próximas elecciones.
Contrario a lo que pretende ‘vender’ con su imagen colocada en gran parte de las calles de la demarcación, Cravioto Romero tiene un antecedente de irresponsable, pues dejó de cumplir con su obligación de proveer alimentos a sus pequeños en la época en la que era titular del DIF del entonces Distrito Federal.
Lo anterior hace más inaceptable sus acciones, pues lideraba la institución dedicada a atender a familias y niños en estado de abandono o sin hogar, sin mencionar que la falta de dinero no era el problema, pues contaba con un cuantioso sueldo.
Este acto de desentendimiento del aspirante a alcalde, abre el debate en torno al concepto de responsabilidad que tienen los funcionarios y su correlación con el desempeño honesto, imparcial y eficiente.
La acusación tiene sustento con la denuncia que la madre de sus pequeños interpuso, como consta en carpeta de investigación FPMPF/75/T1/969/11-11, pues desde 2009 hasta el 2011 ignoró sus obligaciones con los menores, información que es pública y diversas colectivas feministas difundieron en redes sociales.
Con total impunidad durante tres años, el senador omitió su deber hasta que la fiscalía capitalina intervino para obligarlo a pagar la necesidad básica de los niños.
Ante esta evidente falta de compromiso con sus hijos, los votantes dudan si Cravioto será capaz de asumir su responsabilidad con la ciudadanía, tras demostrar que a placer puede hacer a un lado sus obligaciones como padre.
Este caso hace cuestionar la decisión de los líderes y Gobierno, por atreverse a postular o designar a posiciones de alta responsabilidad a personas que cometen este tipo de delitos, los cuales ya están tipificados.