Si bien es cierto que ganar un debate no significa ganar una elección, sí afecta directamente la percepción ciudadana.
¡Y en esto la primera impresión es lo que cuenta!
En el primer #DebateChilango estaba claro a lo que jugaría cada uno:

1.- Clara Brugada iba a colgarse de AMLO y centrar sus ataques en el llamado Cartel Inmobiliario.
2.- Santiago Taboada se centraría en L12 y lo desastroso de la actual administración de la 4T
3.- Chertorivski en diferenciarse con sus propuestas
Y las variantes, son las que se definirían al ganador.

Brugada Molina cometió 5 errores:
1.-Aceptó que vivir en la Benito Juárez es mejor que vivir en Iztapalapa (cuando las alcaldías son el termómetro directo de sus propuestas).
2.- No sacó a la luz ninguna acusación nueva contra Taboada Cortina y por ende no habría impacto mayor; además, ya había una respuesta híper-estudiada.
3.- Se colgó de la imagen de Claudia Sheinbaum y defendió todo aquello que tiene molesta a la ciudadanía.
4.- Describió la mayor utopía de esta ciudad: un chilango-momento que la mayoría de los capitalinos no ven ni remotamente.
5.- No iba lo suficientemente preparada: asistió nerviosa y con poco material de apoyo; centró su discurso a favor de los pobres a quienes les prometió ser clase media.

La participación de Salomón Chertorivski fue tibia: La parodia de las palomitas lo convirtieron en un espectador que suplicaba atención, en lugar de meter a los punteros en una bolsa donde la disputa era por ver quién es más corrupto.
Y Santiago Taboada despuntó por el elemento sorpresa.
Conectó un golpe mortal a Clara con la revelación de ¡la casa de 300 pesos! …que nunca se pudo sacudir la exalcaldesa de Iztapalapa y sin lugar a dudas la venta de pipas de agua.
El único golpe que celebraron los morenistas fue el #SantiagoTajada que solo fue tendencia por un rato, mientras la agenda de hoy se ha centrado en las acusaciones contra Clara.
Es más, pareciera que la candidata del oficialismo fue al debate a congraciarse con Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador, en lugar de tratar de atrapar la atención de las clases medias.