La Coalición de Organizaciones Unidas de Autotransporte, integrada por ocho agrupaciones, llevó a cabo el paro nacional que anunció desde la segunda semana de enero, como protesta por la inseguridad que viven en las diversas carreteras de México.
Pese a que ayer el Gobierno federal compartió un acuerdo al que había llegado con los transportistas, con el que aseguraba que este 5 de febrero la manifestación quedaría suspendida, esta sí se llevó a cabo.
De acuerdo con el documento difundido por las autoridades, con el objetivo de evitar esta protesta y no afectar la circulación de las principales vías del país que miles de mexicanos utilizan, sostuvieron una conversación con los inconformes, con quienes hicieron un convenido en el que principalmente les proporcionarían seguridad.
“Ayer sábado 3 se realizó una reunión de trabajo entre personal de las secretarías de Gobernación (Segob); Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT); y de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), así como de la Guardia Nacional (GN), con representantes gremiales, con la finalidad de diseñar acciones que atiendan la necesidad de brindar seguridad en las carreteras del país”.

No obstante, este lunes gran cantidad de transportistas desconocieron dicho acuerdo y solicitando disculpas anticipadas a la ciudadanía que serían afectados, iniciaron su paro nacional, bloqueando las principales vías del país como:
-Arco Norte, el kilómetro 90, en su cruce con la carretera 57, la México-Querétaro, entre el Edomex y CDMX.
-Las Brisas, sobre la carretera 15, entre Guamúchil y Guasave, en Sinaloa.
-El entronque Diego de San Blas, kilómetro 30 de la carretera México 15, de Tepic a Mazatlán, en Nayarit.
-La carretera México 54, de Manzanillo-Colima a Guadalajara. Además de la carretera 80, entre San Juan de los Lagos y Lagos de Moreno, Jalisco.
-De Irapuato a Guanajuato. El lugar principal es el kilómetro 90, en Guanajuato.
-El límite de Veracruz con Tabasco, desde la plaza de cobro de Acayucan.
En los diferentes puntos de protesta, los transportistas hicieron hincapié en la importancia de que el Gobierno proporcione seguridad en las carreteras, pues algunos afectados compartieron que en sus organizaciones se reportan hasta 50 asaltos al día.
Los cuales en ocasiones terminan en secuestros y hasta el homicidio de sus compañeros, además de las violentas advertencias que reciben de los grupos delictivos, quienes incendiaron los vehículos para ‘enviarles un mensaje’ de advertencia a los que intentan defenderse.